El Complejo de Edipo 👨‍👩‍👧‍👦

Claramente el Psicoanálisis no es una materia cualquiera, debido a sus paradigmas; no es una materia, digamos, fácil. Ya su creador mismo, el Dr. Sigmund Freud, hubo de denotar las implicaciones intelectuales, y emocionales, que lleva el análisis, tanto para el analista como para el analizado.
Yo no soy un "intelectual", soy un epistemofílico; por ende, si bien hay temas que conozco, es un arduo trabajo comprender algunos otros. El psicoanálisis se encuentra justamente en el grupo de "estos otros".

                         □■

Durante mucho tiempo, las teorías psicoanalíticas fueron denigradas, considerando, claro está, la época en que surgen y el contexto sociocultural, esto no es de extrañarnos.
El cliché de "El varón está enamorado de la madre y quiere apartar al padre; la niña, enamorada del padre, quiere alejar a la madre" es una sentencia que permitió el rechazo de esta teoría fundamental del Psicoanálisis. 
Obvio que con los años, hubo una ruptura con este arquetípica descripción y, gracias a autores como Lacan, Nasio, Klein y Winnicott, las descripciones del Edipo han sentado bases sólidas en una teoría, digamos, más ecléctica del Psicoanálisis. 
Nasio, en particular en su obra El Edipo dice que este es《una llamarada de sexualidad vivida por un niño de cuatro años en el corazón de la relación con los padres.》 (Nasio, 2015, pág. 22), aunque también lo reconoce como fantasía sexual, matriz de nuestra identidad sexual, neurosis infantil que sirve como modelo para las neurosis futuras, fábula simbólica (hablando como lo haría Jacques Lacan), y concepto soberano que rige los demás conceptos psicoanalíticos.
Reconociendo estas funciones, el Edipo es, obviamente, distinto entre los niños y las niñas
En el niño,
la posesión del Falo da paso a la sensación de omnipotencia (es, claramente, una cuestión simbólica, como Lacan siempre ha dicho), que desemboca en la Sexualización de los Padres
Los deseos incestuosos son aquellos que, si bien son inconscientes, pueden verse en conductas: el deseo de poseer el cuerpo del Otro, recae en las fantasías activas (las conductas son las más "clásicas"; apego excesivo a la madre); el deseo de ser poseído por el cuerpo del Otro, recae en fantasías pasivas (se suele conocer esto como "Edipo negativo"; significa el deseo de una posesión, de una sumisión, generalmente); y, el deseo de suprimir el cuerpo del Otro, recae en fantasías activas de rivalidad (el padre es un rival, con quien compite por el poder fálico).
Bueno, esto puede parecer chino básico, así que voy a analizarlo desde otro ángulo:
Partiendo de la premisa de que el varón descubre su pene (debido a las sensaciones penianas), considera este como un elemento que le da satisfacción, por ende es algo bueno, lo universaliza, osea le otorga el falo a todos los seres a su alrededor. 
Bien, ahora, la madre -que siempre fue un nido de placer para el bebé y es una figura poderosa para el niño- es revestida de la libido del infante,  esta se encuentra en el lugar de objeto libidinoso. Es, por lo tanto, la que moviliza las sensaciones de deseo; el niño quiere poseer a la madre, ser lo único para ella. Pero se le presenta una imposibilidad: el padre.
Aquel que siempre se encuentra con la mamá, el padre se revela como un rival por antonomasia (un  rival que, como ya hemos dicho, fue cargado con un poder fálico).
Este rival es duro, incluso hasta peligroso. Pero, en cierto punto, es parte del niño, parte de su deseo. Por eso el Padre es un ente cargado de versatilidad. Es tanto el rival, como el deseo (allí, en esa versatilidad sienta base el llamado "Edipo negativo").
El miedo (llamado Angustia de Castración), que surge luego de el descubrimiento de que no todos poseen el falo, debilita al varón, y las Fantasías de Angustia se presentan como:
• Temor de ser castrado por el padre que prohíbe 
• Temor de ser castrado por el padre seductor (este está ligado al miedo de perder el falo para ocupar el rol de la madre)
• Temor de ser castrado por el padre rival 
En estos momentos de angustia y ansiedad sucede la Desexualización de los Padres, en la que se reprimen las fantasías y deseos, se renuncia a considerar a los padres como objetos de deseo, y se incorporan a los padres como objetos de identificación (generalmente en el varón, al padre).
Ahora, En la niña
las cosas son diferentes. 
La niña descubre su vagina pero no la considera como vagina en el principio, toma este (gracias a las sensaciones clitorianas) el rol de Falo y genera, como en el niño, la Sensación de Omnipotencia. 
La madre es tomada como objeto de deseo y el padre figura el rival.
(Aquí las cosas se difuminan; en la niña el Edipo surge con la Angustia de Castración) 
La niña descubre que hay quienes poseen pene, algo de lo que ella carece; se siente incompleta, sola.
¿Sola? Su madre le ha mentido, ella tampoco posee pene, por ende, nadie puede ayudar a la niña.
[Aquí hay un problema nacido en la contemporaneidad; el concepto de Envidia del Pene es criticado por ser un concepto absurdamente machista, por lo que Karen Horney pasa a proponer algo llamado la Envidia del Útero, que se centra en la envidia por parte de los varones de las relaciones heterosexuales con el padre. Personalmente, no encuentro discordancia entre ambas teorías, pueden, como todo el psicoanálisis y la vanguardia del siglo XXI, coexistir.]
El despojo de este órgano genera una revuelta interna en la niña, lo que termina en la elección del padre como poseedor del falo, y al serlo, es capaz de otorgarselo. El reclamo (que para Nasio son dos) nunca es respondido, porque el falo es una cuestión simbólica, y la única forma que tiene la niña de "tenerlo" es siendo cercana a su padre, transformarse en la persona capaz de suscitar en el padre el deseo, la madre.
Cuando todo fracasa y la niña descubre que no puede obtener el falo, y tampoco puede ser la madre, es claro que comienza una aceptación de la vagina, una comprensión de la condición de mujer. La niña comprende que lo que el pene no tiene, la vagina sí.
De ahí también surge el concepto de Envidia del Útero. El útero es la culminación de las teorías sexuales que los infantes crean. Es, la realidad de la sexualidad, al igual que el pene.
La Desexualización en la niña nace allí, con esa auto aceptación y esa asimilación de los padres en su inconsciente
En conclusión, la niña contiene algo de su padre en si misma, es la parte que en la neurosis renace, y se hace visible en la transferencia. 
En el niño, la parte materna es la que ocupa ese lugar en el análisis de la neurosis. 
                           □■
La dificultad de comprender el Edipo y las nuevas vertientes que lo recorren y deconstruyen, hace que la lectura sea completamente ardua, pero, esta bibliografía puede dar una descripción inicial para cualquiera. Tienen, estos materiales, un lenguaje de fácil acceso.



Bibliografía Consultada:
▪S. Freud "Conferencias de introducción al Psicoanálisis"; Amorrortu Editores, Serie Obras Escogidas de Sigmund Freud; 2015, Buenos Aires.
▪ídem "Esquema de Psicoanálisis, seguido de Algunas lecciones elementales de Psicoanálisis".
▪ídem "Tres ensayos de una teoría sexual".
▪ídem "El yo y el ello".
▪J.-D. Nasio "El Edipo. El concepto crucial del psicoanálisis"; Paidos, Colección Biblioteca Fundamental de las Ciencias de la Psicología. Poslacanianos; 2015, Buenos Aires. 
▪J. Lo Bianco (y E. Merle) "Psicoterapias: Modelos teóricos y expresiones del padecimiento subjetivo. Procesos." Coleccion Para Principiantes de Era Naciente SRL; 2012, Buenos Aires. 
▪ Artículo "La crítica antropológica al complejo de Edipo, sus aportes" de Saubidet, Agustina (para leer el artículo vaya aquí)



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Política, Salud Mental y Educación: Los diques tambaleantes de la Argentina